|
Vicente Arteaga:
Nació el 29 de octubre de 1978. Sus padres fueron siempre muy buenos aficionados a la fiesta de los toros, por lo que desde niño, Vicente acudía a la plaza. Sin embargo, un hecho determinante para definir su vocación, fue el de su cercanía con Jaime Valdiviezo, su tío en segundo grado, en cuya hacienda de Cayambe, Vicente transcurrió una buena parte de su adolescencia vinculado estrechamente con el mundo equino, adquiriendo experiencia como jinete.
Paulatinamente empezó a dar sus primeros pasos en el toreo a caballo, actuando en varias localidades del país, y depurando a la par su técnica. Hasta que en noviembre de 2004, se doctora en Tauromaquia en Cuenca, con Martín Gonzáles Porras de padrino y Javier San José de testigo, ante un cuatreño de Charrón, de nombre Chavito, al que le cortó una oreja. Ese mismo año, compareció en la Plaza Santamaría de Bogotá, dando una vuelta al ruedo tras una importante presentación. De ahí en más, ha tenido destacadas actuaciones en toda la provincia taurina nacional, e inclusive en Iñaquito, plaza en la que ha cosechado un total de cinco orejas. Entre tanto, el año 2005 abrió la puerta grande de la Plaza Raúl Dávalos de Riobamba. A lomos de Corcho, Murcio, Monterrey y Mago y otros caballos toreros, Vicente Arteaga se ha consolidado como uno de los mejores exponentes ecuatorianos del Arte de Marialba.
Enrique Cobo:
Nació el 13 de abril de 1985. Enrique hereda la afición por los toros de su padre, el Lcdo. Enrique Cobo, gran aficionado, ganadero y hombre vinculado al mundo taurino. De hecho, Enrique hijo desde la niñez, estuvo siempre en contacto con la bravura, al ser su progenitor el propietario de la ganadería de Cerro Viejo. Paralelamente, en este joven se forjaba también la afición por los caballos, por lo que no tardaría en definir su opción por el Arte de Marialba, llegando a debutar oficialmente en público y luego de un exigente proceso de aprendizaje, en un festival celebrado en La Cantera , cuando contaba con apenas catorce años de edad. Tras demostrar sus condiciones innatas, su familia lo envía a México en donde adquiere mayores conocimientos, y al cumplir los dieciocho años, se traslada a Portugal, la cuna del toreo a caballo. Este viaje es determinante para él, pues es ahí donde Enrique adopta la forma y el fondo de la escuela lusitana del rejoneo.
A su retorno al país, actúa con éxito en casi todas las plazas ecuatorianas, así como en las ferias de Ambato, Riobamba y Sangolquí. Hasta que en noviembre de 2007, en la Plaza San Isidro Labrador de Latacunga, Jorge Hernández III le otorga la borla de matador de toros, en presencia de Pedro Luceiro, ante un toro de Cerro Viejo, al que Enrique le cortó una oreja. De ahí en más, Enrique Cobo Montalvo ha mantenido su vigencia, y su nombre se cotiza cada vez mejor en los carteles. Además, de superlativa importancia han sido en su trayectoria los caballos Naranjito, Mariachi, Mazantini y Torero.
Patricio Valladares:
Nació el 11 de mayo de 1961. Patricio Valladares, al igual que su hermano Wilson, creció en una de las haciendas ganaderas en la que laboraba su padre, por lo que, su niñez y adolescencia transcurrieron siempre en el campo, cerca de las reses bravas y los equinos, hecho que marcó su vocación por el toreo a caballo, empezando a recorrer las plazas de toros de las ciudades y los pueblos a fin de observar, el por entonces poco difundido Arte de Marialba. Paralelamente, Patricio quien era ya un jinete de muy buenas ejecutorias, empezaba también a practicar las distintas suertes del rejoneo, hasta que en cierta ocasión, durante un festejo en el que intervenía Jaime Valdiviezo, Patricio pidió que se le permita colocar un par de banderillas, haciéndolo pues, con mucha solvencia e impresionando por su gran actitud a los presentes.
Este hecho lo motivó a seguir adelante en esta difícil profesión, debiendo superar las limitaciones de no contar con una cuadra extensa y propia de caballos toreros, limitación que Patricio solventó muchas veces, comprando caballos con dificultades y carencias naturales, a los que debió corregir y enseñar a torear con enorme paciencia y rigurosidad. Precisamente, Palomo y Bandolero, son dos de los jamelgos de los que Patricio guarda un recuerdo especial, por sus grandes cualidades toreras. Tras actuar en plazas de provincia, Borja Baena lo hace matador de toros en presencia de Juan Rafael Restrepo en el ciclo ferial abrileño de 2003 en la Sultana de los Andes. En Riobamba también, en el 2004, Patricio Valladares tuvo una destacadísima actuación cortándole una oreja de peso a un ejemplar del hierro de Trinidad, y posteriormente, en esa misma plaza, que ha sido propicia para él, volvió a cortar otra oreja de gran valía en un recordado mano a mano con su padrino de alternativa, Borja Baena.
Wilson Valladares:
Nació el 20 de febrero de 1971. Tanto Wilson Valladares como sus hermanos crecieron en una de las haciendas de la serranía ecuatoriana en la que su padre laboraba, por lo que no tardaría Wilson en sentir una enorme pasión por el campo, así como por los toros, y sobre todo, por los caballos.
Desde niño, se destacó por su destreza como jinete, a la par que de ha poco, empezó a combinar ambas aficiones, toros y caballos, practicando a lomos de estos últimos, las complicadas suertes del rejoneo. Sin embargo, no la tuvo nunca fácil Wilson, pues desde la adolescencia debió trabajar, encontrando su mejor medio de sustento, en hacer caballos toreros, las más de las veces, para que tras un largo y complejo proceso, los jamelgos pasen a manos de otros rejoneadores.
De esta manera, varios han sido los caballos que tras haber sido adiestrados por Wilson Valladares, se han destacado nítidamente a las órdenes de otros profesionales tanto nacionales e internacionales, como es el caso de Borja Baena. Además, por falta de recursos, Wilson debió iniciar su carrera desde abajo, llegando inclusive a ejercer de palafrenero, y más adelante, debiendo rejonear en provincia, toros que muchas veces salían descompuestos y con peligro.
Desde hace varias temporadas ha venido pisando con éxito todas las plazas del país, triunfando de forma incontestable en Cayambe, su tierra, en donde cortó dos orejas y un rabo en el festejo de rejones organizado por el programa Fiesta de Toros en agosto del 2005. Y en esta misma plaza, tomaría la alternativa de manos de Juan Rafael Restrepo en agosto de 2007. Actualmente, Wilson Valladares es uno de los mejores exponentes ecuatorianos del Arte de Marialba. |